Sugar Daddy And The Cereal Killers: Guateque debajo del puente

El septeto milanés, visto por delante debajo del puente (foto: Mr. Duck).

CAL: *

Domingo 8 de julio de 2018, Bilbao, Explanada Museo Marítimo, 13 h, entrada libre.

 

El septeto italiano de swing y rhythm and blues recordó a Louis Prima y a Ray Gelato todo el rato que estuvo tocando bajo el Puente Euskalduna para solaz de una audiencia mixta trufada de bailarines

 

NOTA PREVIA: Son italianos, facturan ritmo y blues negroide con influjo swing y yendo por el carril boogie, y se les puede comparar por su apostura estética trajeada con mini big bands retros del ramo, caso de la alemana Ray Collins Hot Club, la británica Ray Gelato Giants o las americanas Royal Crown Revue y RoadRunners.

Desde el pasado jueves hasta el domingo anduvieron de gira española y dieron cinco conciertos en sólo cuatro días: Madrid, Zaragoza, Valles Piloña, Bilbao y Logroño (estos tres últimos en menos de 24 horas). Por una vez, nos creemos la promoción y la fusilamos sin rubor para animar a los lectores a acudir a verles: «Sugar Daddy and The Cereal Killers son una locomotora de rhythm & blues que en sus conciertos no olvida el swing ni el boogie woogie. Ver a estos siete italianos en directo es transportarse a la Norte América de los años 40: elegancia sobre el escenario y gotas de sudor en la pista de baile».

Siempre bajo la sombra de las bandas afroamericanas, a los Cereal Killers, que pueden sonar tribales y romperse las manos dando palmas, les gusta hacer versiones de Muddy Waters, Little Richard, Ray Charles, Louis Prima, Louis Jordan, del ’16 tons’… Presumen de haber dado más de 300 conciertos, no pocos de ellos festivaleros, y también han sido contratados para animar saraos de marcas comerciales como Giorgio Armani, Vanity Fair Italy o la Expo de Milán.

Y es que se juntaron en Milán en 2009. Su líder siempre ha sido Simone Caputo, alias Sugar Daddy, voz, guitarra solista y armónica. Pronto se juntó la sección rítmica compuesta por el baterista Francis Needham y el contrabajista Roberto ‘Bob’ Boldi, ambos con experiencia en la escena blues. Y con el tiempo se fueron sumando los tres vientos, Luigi Napolitano (saxo tenor), Roberto Dibitonto (saxo barítono) y Cosimo Pignataro (trompeta), más el pianista Alessio Pamovio, al que calificaban de virtuoso, aunque ya le ha sustituido John Bramley.

Sugar Daddy & The Cereal Killers tienen un disco publicado en 2016. Se titula ‘Thirteen Days’, está disponible también en vinilo (así lo vendían a 15 € en Bilbao) y en la página web del grupo se describe como «una encantadora mezcla de rhythm and blues, swing y jive». O. C.

El septeto milanés, visto por detrás debajo del puente (foto: Mr. Duck).

EL SHOW: El domingo a la mañana hizo tanto calor que los gángsters del swing italianos Sugar Daddy & The Cereal Killers (Milán, 2009) salieron a escena sin las chaquetas de sus trajes. Actuaron al aire libre, bajo la sombra del puente Euskalduna, y menos mal para ellos y para todo el público mixto que llenó la explanada del Museo Marítimo y con su sed provocó que no dieran de sí los camareros del bar Nave 9. Patrocinados por el ciclo San Miguel Music Explorers, los milaneses salieron sin americanas, pero bien elegantes en su uniformidad estival: zapatos marrones, pantalones grises de pinzas, cinturones de cuero marrón, camisas amarillas (cómo la sudó el baterista) y los siete con gafas y con gomina. El cantante, Simone Caputo, vistió diferente, con chaqueta y camisa de flores, que se note que es el líder.

Se bailó mucho en esa sesión matinal del Nave 9 patrocinada por San Miguel (foto: Mr. Duck).

Bajo el puente Euskalduna se montó un guateque de ritmo y blues, boogie woogie, swing, blues y proto rock and roll americanos a la moda de los años 40-50 del año pasado. Nadie perdió comba y hasta se hartaron de danzar en parejas los miembros de una especie de club de baile lindy hop, con ellas vestidas de gala. Bailaron las niñas, sonrieron los espectadores que se paraban detrás del escenario descubierto y expuesto (sin telón de fondo), alucinó una dama oriental al principio fumando y al final comiendo rabas, y observaban lo que sucedía los paseantes y ciclistas que se paraban a mirar desde la valla superior.

Fue un show extremadamente reto y fiel de 22 canciones en 79 minutos comparable con los del saxofonista inglés Ray Gelato, epígono actual del legendario Louis Prima, de quien Sugar Daddy se declara fan de toda la vida. O sea que en su espectáculo vintage a machamartillo (ninguna concesión al margen de la época, ni pensar en salirse del carril…), con su líder reservándose descaradamente al cantar (dieron tres conciertos en menos de 24 horas: Valles Piloña el sábado por la noche, Bilbao la mañana del domingo y Logroño por la tarde), con leves coreografías (los saltos, las gracietas, las patadas al aire, los coros y los chasquidos de los dedos de los tres vientos: Luigi Napolitano (saxo tenor), Roberto Dibitonto (saxo barítono y soprano) más Cosimo Pignataro (trompeta)), los milaneses hicieron canciones originales que sonaron también retros (muy bonita y playera ‘Little Girl Of Mine / Chavalita mía’, «una canción muy romántica», como la presentó Simone Caputo), se marcaron un par de instrumentales (el tribal ‘Ojai’, cuando el líder se puso a percutir la timbala de la batería, y luego otro un tanto latin) y descargaron un montón de versiones reconocibles.

Luigi Napolitano (saxo tenor), Cosimo Pignataro (trompeta) y Roberto Dibitonto (saxo barítono y soprano) (foto: Mr. Duck).

Miro en mi folio arrugado (es que uso papel reciclado, como soy ecologista de verdad…) y repaso en las notas todas estas versiones que reconocí porque son de manual, canónicas: ‘Mambo italiano’ de Dean Martin (la presentó Caputo), un par de Louis Jordan (gangsteril y nocturna ‘Is You Is Or Is You Ain’t (My Baby)’, boogie y veloz ‘Ain’t Nobody Here But Us Chickens’), varias más de Louis Prima (lo que les quedó mejor de su repertorio, lo que ponía en danza y más cantaba el personal: la coreografiada y creciente ‘Up A Lazy River’, la de letra divertidamente repetida ‘Oh Marie’ –con solo del ‘Oh sole mío’ colado al saxo soprano-, y para acabar antes del bis ‘Jump Jive An’ Wail’ con saltos de los músicos), una de Muddy Waters (el blues ‘Got My Mojo Workin’’), el ‘Minnie The Moocher’ de Cab Calloway, y alguna más que se me escapará (a toro pasado busco en Google otras posibles versiones y encuentro ‘Good Morning Judge’ de Wynonie Harris, en plan puro Ray Gelato bailarín; aquí va un directo de los italianos en Santiago de Compostela).

Estuvieron muy bien los milaneses aunque Daddy Caputo se reservó demasiado a la voz (además tocó la Telecaster y sopló la armónica). Ya se ha dicho que recordaron de principio a fin a Ray Gelato y se les podría reprochar su carácter excesivamente, pero como aspiran a la transversalidad, a acceder a todos los públicos…

ÓSCAR CUBILLO

Directo con buena realización de Sugar Daddy And The Cereal Killers tocando ‘Voodoo Lady’ en su ciudad natal, Milán:

 

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Comments
2 Responses to “Sugar Daddy And The Cereal Killers: Guateque debajo del puente”
  1. Óscar cine dice:

    Dos estrellas,no una.
    Y tú de ecologista tienes lo q yo de taurino.

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