McEnroe + Tulsa: En el Getxo Sound Fest

Los cinco McEnroe en su segundo show de 2018 (imagen de móvil: O.C.E.).

CAL: * / –

Sábado 29 de septiembre de 2018, Las Arenas / Getxo, Plaza de la Estación, 18 h, entrada diaria 28 €, bono dos días 45 €.

 

Los dos proyectos getxotarras, ambos con predicamento en Madrid, abrieron la segunda jornada del festival de vitola indie con canciones tristes, esperanzadas en el caso de los chicos y ariscas en el caso de ella

 

Buen ambiente también el sábado en la segunda de las dos jornadas de la primera edición del festival Getxo Sound, celebrado debajo de una gran carpa en la plaza de La Estación de Las Arenas. Parecía que había más gente desde el principio de los conciertos que la víspera, y seguramente también se superaría el millar de asistentes. Las cifras oficiales aseguran que hubo 4000 personas entre los dos díasSólo pude asistir a los dos primeros bolos sabatinos, me gustaron más McEnroe que Tulsa, y me perdí a Smile e Iván Ferreiro porque debí ir a ver a Luz Casal en el Euskalduna (el que no se contenta es porque no quiere: éste de Luz fue un concierto sentado, también puntual, y sin que fumara la gente de al lado, lo cual acaeció a veces en el Getxo Sound).

El amoroso Ricardo Lezón cada vez se siente más seguro al cantar (foto: David Mars / Getxo Sound Fest).

Abrieron el sábado festivalero McEnroe ofreciendo su segundo concierto de 2018 (también estuvimos en el otro, en el ciclo Izar & Star en enero, cuando versionaron a El último de La Fila en el Kafe Antzokia; así lo contamos). El líder, Ricardo Lezón, agradeció en una ocasión: «Es un placer estar aquí, en la que es nuestra ciudad». Y el tropel de amigos que trufaban el respetable se puso a apostillarles: «¡el pueblo!», «¡el barrio, el barrio!», «la aldea»… En 56 minutos con bis tocaron 11 canciones en quinteto con tres guitarras. Con un Lezón cada vez más capaz en el canto tremolante, McEnroe, muy personales, cantando al amor y a la esperanza resonaron a The National (‘Cuando suene ‘This Night’’), evolucionaron minimales y reposados a lo Lambchop (‘Tormentas’ –el público se vino arriba coreándola-, la más lisérgica ‘La palma’…), fueron vibrantes en su estatismo (’Rugen las flores’), alcanzaron su culmen en el éter de ‘La electricidad’, se tornaron algo góticos vía Nick Cave (‘La veleta’, premiada con bravos), amasaron pop doméstico de filiación británica (‘Un rayo de luz’), para acabar se aceleraron subrepticiamente entre destellos country y dream pop (‘Caballos y palmeras’), y sorpresivamente concedieron un bis doble abierto por Ricardo a solas con la coreada ‘La cara noroeste’ y cerrado con el post rock suspendido de ‘Jazz’, canción perfecta para un festival indie, por cierto.

Tulsa, o sea Miren Iza, la única mujer del primer cartel festivalero (imagen de móvil: O.C.E.).

Después ocupó el tablado Tulsa, o sea Miren Iza, la getxotarra asentada en Madrid, ex Electrobikinis y la única mujer del cartel. Más que dejarme frío, Tulsa me llegó incomodar como espectador en varias de las 13 piezas que interpretó en quinteto durante 57 minutos afortunadamente crecientes de lo que pareció un autoexorcismo. Con chaqueta, melenita y vaqueros que le otorgaban cierta aura a lo Chryssie Hynde, la sentimental Tulsa acertó más en las composiciones llamémoslas más clásicas, las que quedaron al margen de momentos estridentes y casi ruidistas (‘En tu corazón solo hay sitio en los suburbios’), funk teatralizado algo Joe Crepúsculo (‘Venda, vendita, venda’, con Iza danzando temblorosa y ración extra teclista), ondas urbanitas vía Delorean (‘Bilbao’, la de «creo que esta ciudad se está burlando de mí»), palmas aflamencadas (‘Gambetta’, con su asesor artístico iniciático Alfredo ‘Lee Perk’ Niharra, invitado a la armónica, o sea en sexteto; actualmente a Miren la asesora Charlie Bautista), moderna, nerviosa y hasta antipática (‘Centauros’, la de hachas, antorchas, cuchillos…, lo que más me disgustó).

Tulsa, con Charlie Bautista de rojo a la izquierda y el invitado Alfredo Niharra con chaqueta a la derecha,
las manos diestras de hogaño y antaño de Miren Iza (foto: David Mars / Getxo Sound Fest).

Tulsa llegó a definir ese concierto como «un encuentro cara a cara con el pasado más absurdo». Buf… Sin embargo, la sensación final no fue fatal porque su set estuvo salpicado de canciones más clásicas, más amables, menos estridentes y muy bien ordenadas. Por ejemplo el soul melódico ‘Los amantes del puente’ (donde se imponían las voces llegadas del fondo de la carpa, las de la barra), el pop entre Leiva y Xoel ‘La miel que puso ser’, el blues ‘Verano averno’ («vas por ahí oliendo a verano / despiertas deseo…») o el blues algo PJ Harvey ‘Carretera’ (de su debut, ‘Sólo me has rozado’, uno de los favoritos del melómano Iñaki Gallardo, que dijo en Getxo: «Es un disco triste, pero paradójicamente me anima»), el rock a lo Lula ‘Gente común’ (ya sé que me agradó lo más convencional de su repertorio)…

… y, sobre todo, el tridente postrero: ‘Oda al amor efímero’ (un misal pop algo Rosenvinge la que arranca diciendo: « Podría pasarme la vida lamiéndome / Las heridas y aún no cicatrizarían», con Alfredo a la acústica; «¡guapa!, ¡temazo!», jaleó una guapa jovezna al acabar), ‘Matxitxako’ (otro dolido country soul creciente reminiscente de Band Of Horses y con Alfredo también a la acústica) y el adiós con ‘Atalaya’ (noctívago y americanista hidrido entre unos Suicide orgánicos y el Gun Club).

OSCAR CUBILLO

 

Clip de la desasosegante ‘Centauros’:

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: