Primal Fear: Fuego nuclear

Los cuatro guerreros teutones de vanguardia en la segunda canción, ‘Chainbreaker’ (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Domingo 7 de octubre de 2018, Bolueta / Bilbao, Santana 27, 19 h, 25-30 €.

 

Los cinco paladines del heavy metal teutónico alegraron el domingo e insuflaron vigor para toda la semana entrante durante una demoledora sesión a la que estiraron el chicle

 

Nos quedamos con ganas de más tras el concierto de los suecos Europe el viernes en la Santana 27 (así lo contamos), pero nos resarcimos de sobra con la segunda gran cita metálica de la semana pasada: la tripleta encabezada por los alemanes Primal Fear (Esslingen, cerca de Stuttgart, 1997), albergada en la misma sala (donde en vez de 900 personas como el viernes hubo más de 500, con menor presencia femenina, por cierto) y completada por los franceses Existance («unos chavalotes que le echaron ganas con power metal a tope», evoca el fotógrafo Azpiazu, pues yo no vi a los teloneros porque la lluvia me impedía salir de casa) más los neoyorquinos Riot V («muy, muy bien, en una onda a lo Freedom Call», compara el compañero).

Una vista del baterista Francesco Jovino, parapetado tras los dos bombos, platillos… (foto: Carlos García Azpiazu).

Primal Fear / Terror Primario llegaron estrenando su duodécimo opus oficial, ‘Apocalypse’ (Frontiers, 18; ¡número 10 en Alemania!), del que sonaron 5 de sus 11 cortes en un show atronador y con sonido limpio de 15 piezas en 91 minutos. El arranque fue arrasador («son demoledores, no fallan nunca», sentenció el amigo Azpiazu), pintó una sonrisa en la cara a todos los asistentes, le insufló en las venas una energía extra, les empujó a corear (hey-hey-hey-hey, ooohh-ooohhhh), dar palmas y cabecear (a mi diestra había un tipo con una guitarra hinchable que no dejó de tocarla imaginariamente) mientras los terroríficos nos bombardeaban despiadados con el doble bombo marcando el ritmo: la voz con ecos microfónicos de Ralf Scheepers, ex Gamma Ray, nos remitía a su maestro Udo ‘Accept’ Dirkschneider y al maestro de todos Rob ‘Judal Priest’ Halford (‘Final Embrace’, con géiseres de chispas en el tablado), el quinteto teutón cabalgaba provocando subidones de adrenalina (‘Chainbreaker’), las guitarras se completaban como guadañas (‘Blood, Sweat & Fear’, a la tercera tocaron la primera que espigaron del nuevo CD ‘Apocalypse’, y en esta brotaron columnas de humo metalúrgico), y articularon el rock en plan sus paisanos Scorpions y lo cromaron con estribillos épicos (‘Face the Emptiness’). Buah, una pasada.

El fornido cantante, Ralf Scheepers, ex Gamma Ray, un Mazinger (foto: Unai Endemaño).

Primal Fear supieron sonar modernistas (‘Hounds of Justice’), cruzaron a Udo con los Maiden (‘The Ritual’), cursaron a medio gas dictando lecciones a Europe (‘Under Your Spell’) y lograron la cima de su sesión a la octava: ‘Nuclear Fire / Fuego nuclear’, con coros oé-oé de la parroquia superando a Helloween, ambiente wagneriano, el doble bombo percutiendo speed metal, el quinteto disparando punteos a izquierda y derecha, y algunos fans en éxtasis aprovechando para sacarse fotos con la banda oficiando al fondo.

Primal Fear en 2010, tocando en directo ‘Nuclear Fire’:

 

Y no volvimos a volar tan alto, qué pena. Y se les notó que estiraron el chicle. A partir de entonces Primar Fear dosificaron fuerzas en baladas con orquestaciones pregrabadas (‘Eye of the Storm’), buscaron la típica interacción de público igual que los payasos con los niños (los gritos repetidos antes de la novedosa ‘King of Madness’, comercial y mejor que los tres veces citados Europe; más gritos en competición con Madrid y Barcelona, las otras paradas de esta gira española, en la modernista ‘The End Is Near’), hollaron el punto bajo de la velada (‘When Death Comes Knocking’, de lírica gráfica: «Hay una señal en el cielo / Y el trueno está diciendo mi nombre»), exhalaron un deseo tribal propio de los baracaldeses Vhäldemar (‘Metal Is Forever’; «¿Os gusta el heavy metal? ¿Amáis el heavy metal? Esta la hemos escrito para vosotros», introdujo el fornido cantante Ralf Scheepers, con unos brazos tatuados propios de portador de ametralladora MG 42, antes de entonar versos como «Apoyas este sonido y ritmo / Respaldas su futuro desde lo más profundo de tu corazón», y luego «Comprometido, te hiciste fan para siempr / Sabiendo las letras cantas todas las canciones»), piezas previas al bis doble con el desarrollo progresivo instrumental de ‘Fighting the Darkness’ (canción que comenzó con programaciones pop comerciales a lo efectista Heavy Metal OT) y el remate con la marcialidad discípula de Udo en ‘Running in the Dust’, que acabó con la tercera explosión de chispas. Pero fue un conciertazo y repetiríamos el día después, ¿eh? Vaya, el lunes era el día 14º de su gira de 33 jornadas y lo tuvieron libre… ¡en el mismo Bilbao!

ÓSCAR CUBILLO

Traca final con chispas metalúrgicas a modo de despedida (foto: Facebook Primal Fear).

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