The Magpie Salute: Ay, la pasión de los fans

Rich Robinson no se habla hace cinco años con su hermano Chris, líder de los Black Crowes, por dinero (foto: David Mars).

CAL: *

Domingo 11 de noviembre de 2018, Bilbao, Kafe Antzokia, 19.30 h, 23-27 €.

 

Arrastrando el cansancio de un largo viaje por carretera desde París, el nuevo grupo donde coinciden tres ex Black Crowes (los guitarristas Rich Robinson y Marc Ford más el bajista Sven Pipien) llenó en la anticipada el Antzoki de peña predispuesta y de rock de ‘jam band’ con acústica muy mejorable

Las declaraciones de los pies de fotos son de Rich Robinson vía e-mail

 

Al acabar las dos horas de concierto con la gente apretujada la tarde del domingo en el Kafe Antzokia, los más fans compartían con el mundo sus emociones y coincidían en calificar de estupendo el show de The Magpie Salute (El Saludo de la Urraca), el nuevo grupo del guitarrista y hermano colíder de los disueltos The Black Crowes (Los Cuervos Negros, la última gran banda de rock sudista, con más de 35 millones de discos vendidos). Vale que el aura de las canciones evoca al rock clásico setentero, que la presencia del hermano Rich Robinson otorgue cierto carácter legendario y el carisma del hacha Marc Ford fuera lo más aplaudido en las presentaciones postreras (¿dónde estaba toda esta peña cuando Marc tocó en solitario en mayo pasado en el Antxiki, el mismo día que los Guns N Roses en San Mamés?; así lo contamos), pero lo que no se puede soslayar ni minusvalorar ni perdonar es que el cantante británico John Hogg no hizo justicia a lo que se esperaba de él (en el anfiteatro no se le oyó nada y los espectadores de abajo coincidieron casi en descalificarle; el amigo Óscar Esteban asegura que tenía el ‘carisma de una acelga’) y que la acústica general fue mala (el equipo parecía saturado porque daba la sensación de que se le pidió más potencia de la que podía dar; y a toro pasado nos explican desde el Antzoki que el problema acústico se debió al técnico del propio grupo, quien comprimió demasiado la mezcla, porque el equipo del local nunca llegó al rojo, lo cual se procura siempre evitar).

El sexteto visto desde el anfiteatro, pero al cantante no se le oía arriba (imagen de móvil: O.C.E.). «Soy estadounidense, así que solo puedo hablar de cómo se vive en América. No vivo en Europa, aunque la amo. Amo España. Me encanta viajar y ver el mundo, pero no dispongo de un marco de referencia de alguien que realmente resida en Europa»

Fue un correcto y largo show de rock americano hippioso de 123 minutos para 20 canciones según consigna el setlist. Siete de ellas pertenecen a las doce de su primer disco oficial: ‘High Water I’. Otra de las bondades es que The Magpie Salute no tiraron tanto de versiones, como sí se cuenta que hicieron la víspera, el sábado noche, en París. Aquí, en el Kafe Antzokia, se pudieron reconocer al menos media docena, siete ahora que tengo el setlist explicado aquí: el cuasi instrumental de War ‘War Drums’, una delicada de Neil Young ‘Big Time’, la acústica ‘Girl From The North Country’ de Bob Dylan, ‘Dreams’ de los Allman Brothers y tres de los ‘Black Crowes’ (la acústica ‘Lay It All On Me’ y las eléctricas ‘She Gave Me Good Sunflower’  y ‘Oh! Sweet Nuthin’’ –en realidad ésta es versión de la Velvet Underground aunque ya muchos se la acrediten a los Cuervos; pero a toro pasado me corrigieron cuatro amigos: Óscar Esteban, Jaime Hustlers, Tsustas y Óscar Cine; de hecho, los dos tocayos adujeron que la había presentado el cantante, pero donde yo estaba no se le oía nada; el sobreseimiento vino por otras dos vías). Además, al ser este sexteto (con teclados y a veces hasta tres guitarras) una ‘jam band’, un grupo que en teoría gusta de improvisar, el resultado puede atascarse y llegar a ser introspectivo, o sea de único disfrute para los músicos.

En la terna acústica Marc Ford, Johnny Hogg y Rich Robinson (imagen de móvil: Óscar Esteban). «He recibido la influencia del gospel por haber crecido en el sur y por haber estado expuesto a la música gospel. Y sobre lo de creer en Dios, mantengo mis propias creencias personales que me reservo para mí mismo»

A modo de resumen consignemos que fue un concierto sin argumentación clara, con una primera mitad tanteante e irregular, una terna acústica central que la masa ovacionó pero pareció sobrante, y una segunda mitad eléctrica que reservó los empellones a lo Black Crowes para su epílogo roquista, lo que dejaría contenta a la parroquia, lo que prendería la pasión de los fans tan contentos, que no sabemos lo que pensarían 20 horas después.

La peña mostró cariño y reconocimiento hacia el bajista Sven Pipien, ex Black Crowes (foto: Carlos García Azpiazu).

Lo cierto es que se podría quitar de ese repertorio media hora y la peña saldría más feliz. Por ejemplo yo restarías los temas lisérgicos a medio gas (dejemos el inaugural ‘High Water’ y eliminemos otros como el segundo, el algo Teenage Fanclub ‘Walk On Water’, o el cuarto, ‘For The Wind’) y el pasaje acústico (de acuerdo: podemos dejar la dylanita ‘Girl From The North Country’, que es la que mejor cantó con diferencia Rich Robinson, un músico que devio famosete a la sombra de su hermano Chris Robinson, el vocalista y líder verdadero de los Black Crowes, un Rich que nos provocaba sopor cuando él se ocupaba de la voz durante todo el concierto, como le catamos en el Azkena Rock Festival, donde dejó una pobre impresión, y la Sala BBK, donde la mejoró aunque solo logró llenar medio aforo, como consignamos en este viejo post), y el impacto del concierto habría sido superior. Hum… además La Reina pilló un par de veces bostezando al baterista, pero echémosle la culpa no a la música, sino al viaje desde París (y quizá al jet lag, pues este era el segundo bolo de una gira europea de 26 en un mes agotador).

John Hogg, el cantante de la urraca, en la tercera, ‘Omission’, antes de que bostezara el baterista (foto: Carlos García Azpiazu). «Creo que John (Hogg) es un cantante natural brillante y que canta lo que siente. Se abre un camino directo desde su corazón. El feeling que pone es lo que siempre me ha encantado de John»

La primera parte del bolo dominical de The Magpie Salute fue tanteante y estuvo cruzada y frenada por esa citada lisergia ascendente y palúdica, entre lo eclesial y lo hippie, aunque se intercalaron zarpazos como ‘Omission’, un rock espeso y agitado emergido desde los 90 (recuperado de Hookah Brown, un grupo anterior de Rich y su cantante Johnny Hogg; no lo enumeramos como versión) o el mentado instrumental ‘War Drums’ con tantos pasajes diferenciables (punteos de slide, groove telefílmico, final sudista a lo Lynyrd Skynyrd y ovación de regalo), más un par de temas degustables como el beatleniano ‘Big Time’ (versión de Neil Young, esta la veo a toro pasado en el mentado setlist), entonado por Rich, y ‘The Vulture’, un rock crepuscular a lo Neil Young original de Marc Ford, que lo cantó él (y que no consignamos como versión).

Tras la terna íntima y hippie con los tres guitarristas empuñando acústicas (‘Sister Moon’ fue la sima de la cita, el country folk dylanita ‘Girl From The North Country’ fue la cima en el cante de Rich, y ‘Lay It All On Me’ de los Black Crowes tuvo dos partes, primera sin enchufe y segunda amplificada, para que diéramos más valor al rock de verdad pensé en ese momento, je, je…), encaminamos la segunda mitad, recomenzada con jams de discurso desperdigado (‘Dreams’ de los Allman Brothers), ambiente góspel comunal blanco (‘Oh! Sweet Nuthin’’ de los Cuervos Negros / la Velvet Underground, muy mal cantado por Rich pero muy celebrado por la parroquia, que la reconoció), rock ácido sin personalidad (‘Can You See’), casi todo esto pienso previo al arreón final en plan rock-funk escuela Black Crowes con su revisión del ‘She Gave Me Good Sunflower’, rock máximo en plan los Who (‘One Mirror Too Many’), slides de Rich (‘Horsehead’) y la despedida sudista (‘Send Me An Omen’), pues no se plegaron al paripé del bis.

Marc Ford, ex Black Crowes, el más ovacionado en las presentaciones (foto: Carlos García Azpiazu). «Marc (Ford) y yo mantenemos una conexión natural que ninguno de nosotros puede explicar. Pero se trata de disfrutar. Venimos de donde venimos y aportamos lo nuestro a esta música que tocamos. Nunca me he preguntado por qué nos sale así, y en realidad tampoco me importa. Simplemente estoy muy contento de que Marc esté aquí y muy feliz por poder tocar con él»

Nada más acabar, en el anfiteatro, menos congestionado de público, un tipo delante de mí dijo a su novia: «no le he oído al cantante en todo el concierto». Ya, me llegó por wasap el setlist a mitad del show americano y a la hora de comprobar los títulos… ¡nunca se distinguía la letra, ni siquiera el estribillo! Y ya he comentado que el cantante presentó la versión de la Velvet y no se le entendió na de na.

ÓSCAR CUBILLO

 

Vídeo de la primera canción lanzada a lo grande por The Magpie Salute, ‘Omission’, recuperada de Hookah Brown, grupo anterior de Rich y el vocalista Johnny Hogg:

 

Anuncios
Comments
One Response to “The Magpie Salute: Ay, la pasión de los fans”
  1. Óscar cine dice:

    Yo,q en esto del tiempo suelo ser bastante Criticón(tb en cine)no me aburrí en ningún momento del bolo.q si le quitas 3 mejoraría?puede.si a lo del sonido(sobre todo la primera hora)y si con matices a lo del cantante.
    Una estrella…y media.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: