Owen Campbell: «Salud, felicidad y paz»

En la primera parte, colgando la eléctrica y con la acústica esperando (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: *

Domingo 24 de febrero de 2019, Bilbao, 26º Musiketan, Sala BBK, 20 h, 12 €.

 

El simpático australiano voló desde las Antípodas para tocar en el Musiketan su música americanista, la cual transmitió «salud, felicidad y paz» a las casi 200 personas congregadas

 

Treinta horas de avión se pasó el cantautor blues austral de 30 años Owen Campbell para dar solo dos bolos en España: el sábado en Miranda de Ebro y el domingo en Bilbao, éste en el Musiketan, el ciclo de conciertos en pequeño formato patrocinado por el diario El Correo. El bueno de Owen agradeció su labor a la organización, la agencia Serrano, asegurando que nunca le habían tratado tan bien a lo largo de tantos viajes por el mundo, desde la contratación hasta el ir a recogerle al aeropuerto. Owen recordó que ya estuvo el año pasado actuando en el Musiketan (así lo contamos) y este domingo le notamos más relajado, pues le acompañaba su pareja (‘partner’ la llamó), que en 2018 se quedó en casa cuidando al bebé, que ya está crecidito.

El recital resultó similar al del año pasado, con los mismos debes (el canonismo que a veces frisó lo convencional, el bombo pregrabado que a menudo llevaba el ritmo hasta convertirse en ocasiones en molesto soniquete), las mismas dos posturas (en pie y sentado, ésta para tocar la slide con la guitarra acústica colocada sobre sus muslos), y una ostensible mejoría: el año pasado ofició con dos guitarras y este se trajo una eléctrica con la que incluso le quedaron mejor las dos versiones de Van Morrison, ‘Crazy Love’ y ‘Days Like This’, que en 2018 parecieron de sobra. Y este domingo observó el fotógrafo Azpiazu: «No tiene mucha personalidad». Vaya, es que Owen es muy canónico, bastante purista: recordemos que se hizo famosete en su continente por participar en el concurso televisivo Got Talent. ¡Y hasta es tan guapo que se parece al actor Ryan Gosling, que salió de la factoría Disney!

Owen, simpático y guapo como el actor Ryan Gosling (foto: Carlos García Azpiazu).

El domingo en el Musiketan Owen Campbell dio un recital de 16 temas en 82 minutos amables, cercanos y bien ejecutados (varias del CD que sacará en un par de meses, avanzó). Los nueve primeros los tocó en pie con una guitarra eléctrica (parecía una Gibson 335 de caja naranja, pero creo que no era), a veces libando de una copa de tinto («cheers», dijo al brindar una vez). Campbell fue tradicionalista (‘Wrecking Ball’ y su aire americanista a lo John Campbell, el blues ‘Dev’lish Woman’ entre Springsteen y un grupo sleaze angelino…) y humanista (‘A gentle breast’, «una canción sobre ser padre», como la presentó, y que resonó a Bruce y a Dylan; y de seguido tocó ‘Love your woman’, dedicándola a todas las mujeres por su labor en la maternidad, sobre la cual él ha sido ya muy consciente), versionó dos veces a Van The Man como le llamó él y una a Townes Van Zandt (‘I’ll be here in the morning’, y muy bonita a lo Steve Earle le quedó), los arquetipos hispanos pareció que los ha asumido del cineasta Robert Rodríguez (‘Hermosa visión’, la canción que entonó en castellano también en esta ocasión y que compuso a medias con un amigo colombiano; «ole», jaleó al acabarla, hala), y alcanzó la cima eléctrica, y la de todo el recital, con ‘The Cool Moonlight’, que remitió de nuevo a Steve Earle y que en 2018 hizo con la acústica.

En la segunda parte, sentado con la acústica, contando alguna historia (foto: Carlos García Azpiazu).

La parte final del concierto, la de las siete últimas piezas, la interpretó sentado, con la acústica, mayormente colocada sobre sus muslos para frotarla con la slide en su faceta más blusera y auténtica. Owen siguió sonando muy americanista (‘A mountain home’), volvió a seleccionar el instrumental que se le ocurrió cuando actuó hace ocho años en un festival de blues en el Himalaya (‘The Hindu Spanish Blues’ lo tituló, lo introdujo contando que le había colado influjos flamencos y sí, sonó a arquetipo hispano de Robert Rodríguez también; por cierto, con este instro cosechó la mayor ovación), se lució con un blues a lo Jeff Healey (‘Sunshine Road’, la carretera soleada, tras la cual nos contó que llegó a vivir de tocar en la calle en Irlanda, donde siempre hacía mal tiempo), se acercó a Nueva Orleans en plan Dr. John (‘Medicine man’, en cuya introducción nos sermoneó con que la música trasmite salud, felicidad y paz; él la dejó una temporada en la que se dedicó a pintar, también nos reveló), interpretó de modo cimero más blues saludable esta vez sin slide (‘Remember To Breathe’), fue pacifista (‘President’s man’, antes de la cual indicó que es una canción sobre la guerra y que le oyó decir a un veterano del Vietnam que en la guerra no hay vencedores ni vencidos, solo destrucción), y dio el bis como Ry Cooder paseando por el delta (‘Mean Ol’ Devil And A Futile God’).

ÓSCAR CUBILLO

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: