Eñaut Elorrieta & Kaabestri String Ensemble: Acabando la gira de ‘Harian’

El público presenció el concierto vespertino bajo una cúpula, a plena luz (foto: Carlos García Azpiazu).?

CAL: *

Sábado 8 de junio de 2019, Bilbao, Museo Vasco, 20 h, 10 €.

 

El vocalista de KenZazpi cantó con más aplomo al final de su gira con el quinteto de cuerda, aunque en la segunda mitad del concierto en el Museo Vasco pareció descender un escalón

 

El líder de Ken Zazpi, Eñaut Elorrieta Larruzea (Gernika, 1975), aprovechando que su grupo se haya temporalmente en dique seco, ha afrontado una temporada de conciertos en solitario por teatros en los que le ha acompañado el quinteto de cuerda Kaabestri String Ensemble, formado por cinco profesionales de la OSE (Orquesta Sinfónica de Euskadi). Después del verano Eñaut seguirá trabajando en solitario con la publicación del disco ‘Irteera argiak’, con letras suyas y de Uxue Alberdi, Joseba Sarrionandia y José Luis Otamendi.

Eñaut Elorrieta ha apoyado esta gira en quinteto de cuerda con cuatro canciones publicadas en formato digital y reunidas bajo el apelativo de ‘Harian’, igual que este tour que está cumpliendo sus últimas fechas: se acabará el jueves 20 en San Juan de Luz, y acudimos a la penúltima cita, la del sábado en el Museo Vasco, donde ante unas 111 personas el guerniqués cantó 16 temas en 90 minutos que se nos hicieron largos y que decayeron en la segunda mitad.

El pasado octubre presenciamos el estreno absoluto de ‘Harian’, en el Teatro Arriaga, donde ante unas 800 personas el líder de Ken Zazpi cantó 16 piezas en 79 minutos que se nos hicieron cortos aunque resultaron insatisfactorios y fallaron debido al sonido (bajo volumen), a la propia disposición escénica de los seis oficiantes (el cantante se ubicó al fondo del escenario, como el último de la fila) y a la gran inquietud de  Elorrieta, hecho un manojo de nervios desde el hablar hasta el cantar siempre pendiente del atril (así lo contamos, y lo titulamos ‘Los nervios del estreno’).

¿ET entre el público? No, una escultura zoomorfa del museo vasco (foto: Carlos García Azpiazu).

No obstante, dejando al margen la estética del protagonista (al Arriaga salió con casaca y al Museo Vasco con jersey y pantalón bombacho, o sea cagón, de moda aún en ciertos ambientes) este sábado todo estuvo mucho mejor: el atril no se interpuso (aunque estuvo) y ciertos nervios se le notaron sólo en la primera canción, pues desaparecieron después, aunque parece que Eñaut no se haya a gusto sobre un escenario. Otro hándicap del Museo Vasco fue la acústica, con demasiado eco. No se le entendía nada cuando hablaba y presentaba las canciones, o cuando introdujo a los cinco músicos, y el eco planeó sobre todo el repertorio. Azpiazu opinó que se necesitaba volumen extra, pero el que suscribe replicó que entonces los rebotes se acentuarían: un patio porticado de piedra ya suele tener buena acústica, la amplificación generaría resonancias extras y encima la cúpula de cristal que nos cubría multiplicaba las ondas. Sobre la cúpula veía volar a los vencejos bajo el cielo gris.

El concierto tuvo dos partes. Marchó bien hasta que en el noveno tema hizo mutis el Kaabestri String Ensemble (por cierto, nos extrañó que la guapa contrabajista estuviera sonriendo y riendo todo el rato en tal solemne entorno), y cuando se reincorporó el quinteto para la segunda mitad el ambiente se destensó, perdió inspiración de manera perceptible. El Kaabestri operó con más soltura que en el Arriaga, esta vez con hallazgos vía Michael Nyman o vía un pop psicodélico filobritánico sobre el cual Eñaut entonó flotante, más dramático que evanescente, textos de Gabriel Aresti, Sarrionaindia, José Luis Otamendi, Lauaxeta, Oteiza…

A veces Eñaut se colgó la guitarra acústica (foto: Carlos García Azpiazu).

Más empastado con las cuerdas que en el estreno de octubre, en la primera parte Eñaut modeló pop astral en plan The Verve (‘Non dago nire herria’, una letra de Mario Benedetti), a película amenizada por Morricone evocó en ‘Olatuen balada’, y una cima la holló con el pop de cámara a lo Ludovico Einaudi ‘As noites da Radio Lisboa’ de Itoiz (y la partitura de los arreglos la firma su líder Juan Carlos Pérez). Prosiguió en buena onda con el vals ‘Desio bat dut’ y, colocándose delante del tablado, ofició melodramático entre luces rojas en la enumeración de ‘Gernika’ y en el pop a lo Jeff Buckley ‘Geografia’, éste a dúo con el chelo antes de incorporarse el resto del quinteto.

Aires jazz colegimos en ‘Oihu loreak’, el ambiente de un kantaldi se provocó en la populista y folklorista ‘Zer dakarte’ (ovacionadísima, quizá porque el respetable se aplaudía a sí mismo por haber participado en los coros), y Eñaut se arrimó al country alternativo americano en el único tema en solitario, con su guitarra, que fue ‘Hariak’.

Eñaut y a su vera la guapa y risueña contrabajista (foto: Carlos García Azpiazu).

E, inopinadamente, al reincorporarse el quinteto de cuerda la velada hizo plof y también lo percibió Azpiazu, sentado junto a un pétreo escudo de Bilbao con los lobos genuinos esculpidos: sin sustancia oímos el esencial ‘Nire aitaren etxea’, ajeno a lo vasco y próximo al folk americano el ‘Sakonki’ con letra de Oteiza, a impostado ejercicio de estilo sonó el ‘Mendigoxaliarena’ de Lauaxeta… Sólo por este pasaje se me hizo largo el concierto: tres canciones seguidas, de la 10 a la 12 (de un total de 16).

A Eñaut se le notó contento en ‘Tren luzea’ y, menos mal, las tres últimas piezas mejoraron la impresión: ‘Hemen gaude’ de KenZazpi llegó muy flotante, a lo Righteous Brothers, ‘Ez dago ezer’ de José Luis Otamendi se llevó al pop de The Verve, y, tras la ovación del público en pie, el bis con ‘Deserriko kontradantza’ incidió en el brit pop.

Saludos antes del bis, tras el cual volvieron a saludar y a aplaudir al público (foto: Carlos García Azpiazu).

24 horas después aún me preguntaba por qué la segunda parte perdió tanta pegada. Y dos días después, el lunes, vi publicado el texto en El Correo, dondel o retitularon ‘Eñaut pierde la inspiración’, y me quedé helado porque ese es un titular exagerado: de 16 canciones, 3 volaron muy bajas, nada más. Mi titular era este de ‘Acabando la gira de ‘Harian’’, informativo y neutro. Un titular que no atrae nada, ya lo sé.

ÓSCAR CUBILLO

 

Videoclip de la versión de Itoiz ‘As noites da radio Lisboa’, arreglada por el propio Juan Carlos Pérez:

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