Alain Pérez: Un Obélix en su salsa

Alain Pérez con su camiseta de Obélix, el amigo gordo de Astérix (imagen de móvil: Miriam).

CAL: **

Jueves 18 de julio de 2019, Bolueta / Bilbao, Santana 27 / Sala Blue, puertas 20.30 h, 15-20 €.

 

Antaño bajista de Paco de Lucía, el cantante cubano dirigió una modernísima y jovencísima orquesta caribeña de catorce miembros que puso en danza la Sala Blue de la Santana 27

 

El jueves se suspendió in extremis el concierto inaugural del 31 Getxo & Blues, el de Eric Bibb, porque no cuadraron las conexiones aéreas. El bolo era a las 8 y a las 6 o así me avisaron de su anulación. Y pensé en un plan B: ¿El heavy metal danés de Demon Head en La Nube a las 9? ¿El stoner rock franchute de Mars Red Sky en el Antxiki a las 8.30? Hum… ¡mejor la gran formación cubana Alain Pérez & La Orquesta en la Santana 27 de Bolueta! Ya saben que Alain Pérez (Trinidad, Cuba, 1977) fue bajista en la banda de Paco de Lucía, aunque ha estudiado guitarra clásica, eléctrica y dirección de orquesta, como demostró entre danzas y sin perder comba el jueves, cuando apareció en escena de blanco integral: beisbolera, vaqueros y camiseta con el rostro de Obélix.

La descarga cubana estaba anunciada así: puertas a las 8.30… y arrancó a las 9.36. Me lo olía, ¿eh? Con tales horarios no da tiempo a coger el último metro, y normal que sólo hubiera unas 66 personas esperando, bebiendo, atendiendo, bailando, subiendo la mano los que quieren fiesta, como pasó cuando lo jaleó Alain. El show se celebró en la Sala Blue de la Santana 27, más pequeña, donde esos 66 espectadores se antojaron escasas pero gozaron del privilegio de contar con 14 músicos en la tarima, a un palmo y con sonido de lujo.

Había 14 oficiantes que apenas cabían en la tarima, y aquí se ve o intuye a nueve (imagen de móvil: O.C.E.).

¡Casi no cabían los 14 oficiantes en el tablado! No se veían a los cuatro vientos ocultos tras un par de altavoces a la derecha, apenas a los cuatro percusionistas al fondo de la escena, pero mejor se observaba a los dos coristas bailongos, al pianista, al contrabajista, al guitarrista que aportaba un empaque modernista y transversal impresionante, y al líder, a Alain, que cantaba, bailaba y dirigió la orquesta durante 114 minutos para una decena de piezas que eran pequeñas suites, con codas insertadas, pregones improvisados pero siempre ejecutados con solvencia y robustez, cambios de ritmos brutales, un par de pasajes percusionistas que no se hicieron pesados… Los músicos eran muy jóvenes y muy flacos, alumnos de una escuela de La Habana con un nivel catedrático, vive Dios, digo, por Tutatis.

Con una acústica restallante y diáfana, una conjunción magistral (había cuatro percusiones, hasta cinco cuando agitaba las maracas uno de los coristas, y no sonaba nada a barullo, se apreciaba cada golpe de parche) y una encomiable decisión de mirar adelante sin perder las raíces de la salsa y el son, Alain Pérez & La Orquesta abrieron colosales (‘De flor en flor’), Pérez cantó cual baladista cubano meloso antes de ceder paso a un punteo del guitarrista que sin mirar el mástil emitió fusión melódica (‘Veinte desengaños’, una adaptación personal del bolero de Arsenio Rodríguez ‘La vida es un sueño’), un trasfondo de cool blues contuvo la festiva ‘Celosa no’ («¡vacílala!», apostillaban los coristas), tras otro punteo introductorio puro blues Alain narró una historia gráfica en la escuela de Rubén Blades con arreglos de big band (‘Antonio Rodríguez’; pertenece al disco ‘ADN’, de 2017, del que tocaron varias canciones, y en el disco colabora el propio Blades, me enteré el día después), se insufló un sustrato funk a la apabullante y apasionante ‘ADN’, todos se marcaron un medio tiempo comercial, creciente y bullente a lo Juan Luis Guerra tan intenso como auténtico (‘La súper mujer’, con cachos incrustados desde el Brasil, o qué será, qué será, y donde Alain improvisó con scat), y tras comentar «ya que estamos románticos… y perversos, vamos a tocar ‘El son de la madrugada’», eclosionó un bolero potentísimo con desarrollo fusión. Y así hasta el final con ‘Con corbata y sin cabeza’, ‘La bemba colorá’ y ‘Shortcito’, que no oí porque había corrido al último metro (aunque José Luis Palazón, director de la Asociación Bilbao Flamenco, y Adrián Medrano, socio de la Fever, se quedaron y me informaron de lo esencial.

ÓSCAR CUBILLO

 

Vídeo oficial de la canción ‘ADN’:

 

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